Los 13 propósitos para el 2016 que no te pueden faltar

  • Posted: 31/12/2015

13 PROPÓSITOS

 

¿Quién no ha hecho su lista de propósitos para iniciar el nuevo año? Sin duda escribirlos es una forma bonita de pensar que vamos a ser mejores que el año pasado, pero no solemos darles un sentido más profundo, y es que no nos convertimos en mejores personas sólo con dejar de comer chocolates. Así que dejando de lado el cliché, te presentamos 13 propósitos "comunes" pero vistos con otros lentes. Te dejamos el reto.

1. Bajar de peso

pesa

Perdonar lo que creemos imperdonable. Deja atrás resentimientos, ¡Te sentirás más ligero! El perdón recae en la voluntad y no en un sentimiento. Hay ofensas tan graves que sentimos que no podemos perdonar, pues sus efectos nos siguen lastimando. Pero no existe ningún agravio que valga la pena, es decir, ningún dolor provocado por una ofensa, es más valioso que una vida feliz.  Si vives con resentimientos pronto te estarás lamentando de los grandes momentos que ya perdiste y no disfrutaste.

2. Ponerme a dieta

boca tapada

Evita todo lo que te haga daño, incluyendo chismes y negatividad. Pon un límite a esas “costumbres” con las que te engañas diciendo “sólo hoy” (ay, ajá). Recuerda que el ayuno y la abstinencia responden a la urgencia de poder controlarte a ti mismo y no ser víctima de tus caprichos que son satisfacciones sin sentido. Ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse: no. Si logras dominarte, podrás ser realmente libre, y claro, más feliz.

 

3. Hacer ejercicio

ejercicio

Ejercita tu cuerpo. Quien se conquista a sí mismo puede alcanzar sus metas. ¡Vence la flojera y la desidia! No olvides ejercitar también tu alma: ora, acude a los sacramentos, comparte tu fe… ¡Haz un plan de acción y de vida física y espiritual ya! Hay que ir con armas a la guerra, por ello, fortalece tu cuerpo y tu fe para hacer frente a las adversidades. Menos ocio y más acción.

 

4. Cambiar de trabajo

cambiar de trabajo

Cambia tu empleo si tu vocación va hacia otro lado completamente distinto. Si no puedes hacerlo, ¡cambia tu actitud y tu rutina! Porque para dramas, las novelas. Recuerda que el trabajo te santifica. Busca además otra actividad complementaria como: voluntariado, unirte a un grupo, etc.

 

 

5. Ahorrar dinero

donar

$5.00 en un dulce, $30.00 en un taxi (porque no quise caminar), $50.00 en comidas (porque no me dio tiempo de cocinar), $200.00 en cine (“para convivir”)… Muchos de nuestros gastos son resultado de caprichos innecesarios y falta de creatividad para hacer actividades sin gastar un peso. Si quieres ahorrar dinero analiza ¿realmente necesito gastar en taxi y comida o sólo es comodidad? Puedes hacer más con menos dinero e incluso hacer sacrificios y gastarlo en alguien que lo necesita, te aseguramos que obtendrás una mayor recompensa. 

 

6. Leer más

Dios haz que lean

¿Te encantan las frases de los santos pero no los lees? ¿Te gustan las homilías y escritos del Papa? ¡Pues todo esto está basado en la Biblia¡ Desempólvala y adquiere otras lecturas. No hay pretexto, existen muchas lecturas en PDF que puedes descargar en tu celular o puedes cambiar libros con tus amigos. No importa qué tan avanzado es tu Smartphone, Dios no te va a hablar por ahí para decirte “Rafael, esa novia no te conviene” “Marcela, debes seguir intentando salvar el mundo”. Dios te da una guía completa en la Biblia; los santos te hablan sobre sus luchas y cómo puedes imitarlos, el Papa de nuestras posturas en la actualidad. Menos Whatsapp y más el Evangelio diario. Lee, medita y comparte (no es tan difícil).

 

7. Encontrar el amor

amigos

No hablamos del amor que te hace poner corazoncitos en tus mensajes o no sentirte sólo en las fiestas. Hablamos del amor cotidiano. Nuestro problema es encasillarlo en una cuestión de pareja, y cuando fracasa nos volvemos zombies que recorren las calles diciendo que el amor no existe y cantando “Yo no nací para amar, nadie nació para mí”. El amor es una DECISIÓN de la VOLUNTAD, es decir, la búsqueda de que el otro esté bien, sin buscar algo a cambio. El “Ama y haz lo que quieras” de San Agustín significa precisamente ir por la vida haciendo el bien, pues si actúas así “puedes hacer lo que quieras”. Amar a tus padres, levantarte temprano, ceder el asiento del autobús a quien lo necesita más, lavar los trastes, etc. Amar es una decisión propia y no un supuesto de tu signo zodiacal.

 

8. Hacer más de lo que me apasiona

planeación

¿Qué te mueve? ¿Qué logra que te levantes muy temprano o te desveles? ¡Organízate! El orden y la disciplina (la decisión personal, repetida y controlada de seguir un plan para alcanzar un objetivo) son básicos para tener tiempo y disfrutar de otras actividades que te encanten.  Acuérdate que ser católico exige estar siempre con una sonrisa (no fingida). Trabajar todo el tiempo y vivir estresado, no es vida. Sal a correr, ve a un concierto, toma un café en un lugar diferente con tus amigas, escribe, etc. Hazlo por lo menos una vez al mes.

 

9. Combatir vicios

vicios

No sólo el cigarro o el alcohol. Según la RAE, un vicio es un gusto especial o demasiado apetito de algo, que incita a usarlo frecuentemente y con exceso. Vivir en el celular, estar acostado sin tener sueño, pasar horas en el Xbox, dejar todo para “mañana” es un vicio. Por pereza o soberbia gastamos tiempo y energía en cosas de las que te arrepentirás después (por haber perdido, sin sentido, tiempo, dinero, energía e incluso puede dañar tus relaciones personales). Realiza diariamente un examen de conciencia antes de dormir e identifica tu mayor vicio y haz un plan realista de ataque. ¿Qué pasaría si nos dedicáramos a combatir un solo vicio al año? En 10 años seríamos unas personas ejemplares.

 

10. Pasar más tiempo en familia

llamar

No necesitas salir de tu ciudad para pasar tiempo juntos. Una simple pregunta como ¿Qué haces?, ¿Cómo te sientes? ¿Cómo te puedo ayudar? logrará que la unión sea más fuerte. Haz esta pregunta MÍNIMO una vez a la semana. Además, pueden cenar en familia (dejando los celulares en otra habitación) y seguir platicando o puedes llamar a quienes no ves tan frecuentemente. Lamentablemente nos estamos volviendo extraños, sabemos más de los otros viendo su perfil de Facebook. Nadie puede negar que en un momento de tristeza prefiere un abrazo sincero que un guiño enviado por whatsapp.

 

11. Unirse a un voluntariado

manto jfm 3

NO necesitas ir de misiones al otro lado del mundo o adoptar todos los gatos de tu colonia con el temor de que tu familia te corra de la casa. Hay cientos de vías para ayudar a otros, salvar el medio ambiente o lograr el bien común. En todas partes hay miles de personas que necesitan la presencia de Dios, ayúdalos con tu palabra y ejemplo. Busca un grupo que llame tu atención y si no existe, emprende uno. Por muy simple que parezca tu aportación, puede que estés cambiando la vida de alguien, y eso no tiene precio.  ¡Ah! Pero no olvides quién eres, o puedes terminar en un grupo cuyos valores modifiquen los tuyos y termines creyendo que la pulga del monte merece vivir y un ser humano no.

 

12. Pelear menos

repasat reinos taifas

Peleamos hasta por cuánta sal tiene la sopa; porque alguien dijo que el perro tenía 19 pulgas cuando el veterinario dijo claramente que tenía 20; o porque no nos contestaron a la velocidad de la luz por el chat. ¿Vale la pena perder a una persona por ganar una discusión?, ¿Ganar una pelea te hará mejor persona?¿tu posición es para la defensa de un bien mayor o sólo por la soberbia de querer tener la razón? Antes de seguir peleando tómate un segundo, respira y reflexiona. Suena bastante difícil cuando tenemos activado nuestro chip de “yo gano todos los debates del mundo” y nos empeñamos en mostrar qué tan acertados son nuestros argumentos. Puede que incluso sí tengamos razón, pero insistimos, piensa qué ganas, qué pierdes y si vale la pena.

 

13. Ser una mejor persona

Obras de misericordia

Sí, sí. Sabemos que hacer propósitos implica que las acciones y efectos que acabas de leer recaen sobre ti mismo. ¿Pero y si anotamos algo en nuestra lista de propósitos que no tenga un efecto sobre nosotros? ¿Es posible? Sin duda. Pensemos que este 2016 es el Año de la Misericordia, un tiempo para dar más que para recibir. Puedes (en una versión actualizada y adecuar según el contexto) hacer lo siguiente: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar posada al necesitado, vestir al desnudo, visitar al enfermo, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Además de: enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que está en error, perdonar las injurias, consolar al triste, sufrir con paciencia los defectos de los demás, rezar por vivos y difuntos.

¿Con qué propósito te quedas?

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